jueves, 9 de diciembre de 2010

► Sin rostro



Dormía... o eso creía... no lo sé... sentí una mano tibia, abrí mis ojos y mi cabeza estaba apoyada en las piernas de alguien, no sabia de quien, pero esa mano tibia me seguía acariciando de una manera muy delicada, agradable, sentía un aroma maravilloso, me tranquilizaba, pero a la vez erizaba mi piel, estaba insomne y a pesar de querer voltear y mirar de quien era aquella mano, el aroma me paralizaba, pensé que si me movía el aroma desaparecería junto con esa sensación de tranquilidad, lo único que sabia era que... era una mano conocida, sus caricias me eran demasiado familiar, inclusive su aroma, pero no podía identificar nada, la luz era tenue, sus cabellos caían sobre mi frente y mi cabeza, con solo voltear podría haber visto su rostro, pero de verdad el estado de mi cuerpo, de mis emociones estaban anestesiadas por tan deliciosa sensación y solo quería seguir sintiéndola, el olor seguía en el aire, me recorría completamente, olí entre mi chaleco que se había desabotonado y el olor de esta mujer cada vez me era más familiar, sentí en el aire el olor de su cuello y que se mezclaba con otros olores en la habitación, era un mosaico de colores, casi podía verlos, como si con pinceles pintara el aire, mi estado era soñado, en un momento sentí su abrazo, y su cara la unió con la mía, entre la luz tenue, sus manos comenzaron a acariciar mi cuello, mi cabeza, sentí tal familiaridad que mis manos hicieron lo mismo, comencé a acariciar su cuello, sus hombros, su cabello, su largo y ondulado cabello no dejaba verle el rostro, pero seguía tocándome, acariciándome con una pasión y una delicadeza demasiado perfecta como si llevara el compás de alguna música imaginada en su cabeza, ahora la música estaba en la mía, sus aromas seguían aflorando como una explosión al momento de sentir mis manos en sus caderas, cerré mis ojos y me deleite de sus aromas, me dije "Este aroma lo conozco", pero donde?. En un momento escuche su voz que me decía "te extraño". Esa voz estoy segura que la conozco me dije, pero no podía reconocerla, intente entre los abrazos tratar de recordar pero me era imposible, fue como cuando una sabe alguna palabra que está en la punta de la lengua, pero no se recuerda.

viernes, 19 de noviembre de 2010

► Un dolor rico





Todo partió siendo un juego, un coqueteo más, una noche más con quien hablar de la vida. Sacar sonrisas... y que la mariposas de apoco comiencen a jugar un rol importante en tu estomago. Hoy ya no es un juego más, ya no es una noche más con quien hablar y las mariposas ya han tenido descendientes por montones. Lo admito, las siento y no tan solo en mi estomago, si no que a ratos pasan por mis brazos causándome escalofríos, erizándome los bellos. Mis manos sudan y mi corazón salta. (Son odiosa las mariposas ¬¬) Mientras tanto mi cabeza me juega una mala pasada rehusándose a sentir estas cosas, en más me dice que esto es mamón.






Pero nada que hacer.

jueves, 18 de noviembre de 2010

► Cambio de casa


Ésta será mi nueva casa, nuevamente la más oscura, posee solo una habitación, pues no quiero atender visitas futuras. Solo necesito cuatro paredes para revelar las historias más intensas, verdaderas y elocuentes las cuales día a día mi mente va creando.

Poseo una mente fragil, lo cual lo verdadero se borra con facilidad y lo freeki queda pegado en mi almohada y con imagenes volando entre mis cuatro paredes azules.